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ALA DE CRIADOS DE MAURICIO KARTUN
Una obra destinada a perdurar entre los grandes clásicos del teatro argentino. / Por OSVALDO SABINO*
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ALA DE CRIADOS - Dramaturgia y dirección: Mauricio Kartun.
Vie. 21hs., Sáb. 22hs. y Dom. 20:30hs.
$50 (Sáb. único valor) - Estudiantes y Jubilados $25 (Vie. y Dom.)
TEATRO DEL PUEBLO - Av. Roque Sáenz Peña 943 - 4326-3606
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ALA DE CRIADOS - Dramaturgia y d
ALA DE CRIADOS - Dramaturgia y dirección:
Mauricio Kartun.
Vie. 21hs., Sáb. 22hs. y Dom. 20:30hs.
$50 (Sáb. único valor) - Estudiantes y Jubilados $25 (Vie. y Dom.)
TEATRO DEL PUEBLO - Av. Roque Sáenz Peña 943 - 4326-3606
Uno de los mayores triunfos de la clase
dirigente, es el de haber convencido a la clase media de que son sus aliados, y
así, tenerlos de “colaboradores” (sirvientes sería el término más adecuado),
hasta que dejan de serles útiles. Este es un concepto muy arraigado en la obra
de Mauricio Kartun. De un modo u otro, lo hemos
visto representado a lo largo de todo su canon, pero nunca antes tan claramente
dibujado como en “Ala de Criados”, una obra que,
sin duda alguna, es ya un clásico del teatro argentino.
Cuatro personajes aislados en un club privado y exclusivo de Mar del Plata,
separados de los enfrentamientos de clase de “la semana trágica”. Allí, “Tatana”,
“Emilito” y “Pancho Guerra”, transcurren sin tener idea de
lo que realmente sucede en el mundo real, consagrando todo su tiempo a la nada
que los abruma y los empuja a una estupidez que se refleja en el contraste de
sus ropas, blancas, almidonadas y puras. Hacen un perfecto contraste con el
vestuario de “Pedro Testa”, un “cuentapropista” que, si bien no es
un criado en el estricto sentido de la palabra, representa el servilismo de su
clase hacia la de los “niños de bien”. En realidad, “Pedro” sólo
les sirve como proveedor de miles de aves inocentes para sus juegos de “tiro a
la paloma”, de sexo desenfrenado en el ala de criados, donde no mancharán la
pulcritud de sus sábanas, y de armas, los elementos básicos con los que matan su
tiempo, pero él no lo sabe, él se siente “uno de ellos”. “Tatana”
posa, de estudiante de algo relacionado a las humanidades, en algún lugar de
Europa, y también de escritora. Es un personaje inocente e impío a la vez, que
parodia y se burla de los suyos. “Emilito” no tiene moral ni
principios de ninguna estirpe, representa los peores valores de “Isidorito
Cañones”, ni siquiera es fiel a sí mismo. Y “Pancho”, que se pasea contoneándose
provocativamente, con un rosario en la mano ostentando ser “seminarista”,
después de haber sido dado de baja del Liceo Militar, por “problemas de asma…”,
y también se sirve de los favores sexuales que le brinda “Pedro”.
En una palabra, dos inútiles a los que “Tatana” define,
irónicamente, contrastándolos con su abuelo, “Tata” (que es quien,
de un modo u otro, ha hecho el dinero que ellos dilapidan), definiéndolo como
“El único varón de la familia que conoce el secreto profundo de las cosas: de
dónde viene la plata y cómo hacer para conservarla”. Aunque, como hemos visto a
través de la historia nacional, sus herederos sólo supieron cómo dilapidarla. El
final es trágico, como la semana en la que se desarrollan los hechos. Y es
“Tatana” quien, desde su diario en el que disfraza la verdad,
transforma los hechos en la “amnesia patriótica”, uno de los parámetros básicos
que ha regido a la historia argentina. La tragedia mayor es la que nos deja la
obra al salir de la sala: a pesar de todos los esfuerzos, las críticas y las
rebeliones, nadie va a abandonar su clase, ni siquiera cuando
Kartun les muestre quiénes son cada uno, y
cómo (en una manera wildeana) viven “matando aquello que aman”.
Todo está cuidado, hasta el último detalle. Una sola escenografía,
espléndidamente diseñada por Graciela Galán,
se transforma en ese oscuro y siniestro personaje que es la roca basal de la
aristocracia. Las impecables luces de Alejandro Le Roux,
que marcan tiempos y transiciones hundiéndonos en una oscuridad necesaria para
enfrentar la escena siguiente. La actuación masculina, es pareja, y admirable.
Esteban Bigliardi, “Emilito”,
logra crear un personaje grotescamente creíble, que alcanza momentos de
monstruosa estupidez que provoca risas nerviosas en el público.
Rodrigo González Castillo, construye en
“Pancho” un patético remedo de la hipocresía de su clase que por
lograr mantenerse traiciona los más íntimos de su propio ser, sin ningún
remordimiento. Alberto Ajaka, es
“Pedro Testa”, el perfecto arribista clase media que empleará cualquier
medio, aún su cuerpo, para sentirse parte del mundo de sus patrones, algo que no
logra ni siquiera cuando se viste con la ropa de segunda mano, que le da
“Pancho” a cambio de sus satisfacciones eróticas. Y
Laura López Moyano, interpreta una
“Tatana” con un talento tan poderoso que termina sobrepasando cualquier
expectativa. Es indiscutible su bien ganado sitio entre las mejores actrices de
la escena nacional. En “Ala de Criados”, su
sarcástico rol, cargado de una sutil crueldad, revestido de un lenguaje que se
mueve entre lo popular y lo culto, da el tono exacto a esta diletante cargada de
contradicciones. Un difícil personaje/narrador que tiene todo el peso de llevar
adelante el texto, y López Moyano, lo logra
con absoluta naturalidad y mantiene su potente mirada sobre el público, haciendo
que muchos se sientan culpables. En verdad, una actuación memorable de esta
extraordinaria joven actriz.
Y, por supuesto, la experta mano de Mauricio Kartún
se hace evidente no sólo en un excelente texto que jamás decae en sus 100
minutos de duración, pero también en la brillante dirección de
“Ala de Criados”, donde maneja todos estos
elementos mencionados previamente, con mucho más talento aún de todo aquel al
que nos tiene acostumbrados. Su labor, tanto en la escritura como en la
dirección, no deja ninguna duda acerca de su pasión por la vida, la historia y
el teatro.
“Ala de Criados”, es una obra mayor del arte
dramático contemporáneo, y está destinada a perdurar entre los grandes clásicos
del teatro argentino.
© Osvaldo Sabino* para PRESSENTA.COM.AR
- Buenos Aires, septiembre 2010.
*OSVALDO SABINO es Escritor, Dramaturgo, Crítico y
Director teatral.
www.osabino.com -
www.osvaldosabino.blogspot.com
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Elenco: |
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Alberto Ajaka
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Esteban Bigliardi
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Rodrigo González Garillo |
Laura López Moyano
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Dramaturgia y dirección:
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Mauricio Kartun |
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Ficha técnica:
Escenografía: Graciela Galán
Vestuario: Gabriela Fernández
Iluminación: Alejandro Le Roux
Diseño de movimiento: Luciana Acuña
Diseño de sonido: Guillermo Juhasz
Asistente de dirección: Gabriela Fernández
Duración: 100 minutos
ALA DE CRIADOS
Dramaturgia y dirección: Mauricio Kartun
Vie. 21hs., Sáb. 22hs. y Dom. 20:30hs.
$50 (Sáb. único valor) - Estudiantes y Jubilados $25 (Vie. y Dom.)
TEATRO DEL PUEBLO - Sala Teatro Abierto
Av. Roque Sáenz Peña 943 - 4326-3606
info@teatrodelpueblo.org.ar -
www.teatrodelpueblo.org.ar
PUBLICADA 28/09/2010
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